25 feb. 2009

En los cuarenta

A todos y a cada uno de los que me complacieron y conmovieron con esos delicados fetiches que tanto goce me regalan, por pre- y ocuparse en la elección, por tenerme presente en ese presente que son los regalos, y por estar siempre conmigo. Un buda, un texto zen, para el suelo, la tabla o un abanico; y todas las levedades...
Quiero compartirles este texto que dice de manera más exquisita y amorosa lo que yo intentaria balbucear; los dejo con el Barthes de los Discursos de un Fragmento Amoroso:
La dedicatoria

DEDICATORIA. Episodio de lenguaje que acompaña todo regalo amoroso, real o proyectado, y, más generalmente, todo gesto, efectivo o interior, por el cual el sujeto dedica alguna cosa al ser amado.

El regalo amoroso se busca, se elige y se compra dentro de la mayor excitación – excitación tal que parece ser del orden del goce. Calculo activamente si ese objeto complacerá, si no decepcionará, o si, por el contrario, pareciendo demasiado importante, no denunciará por sí mismo el delirio –o el embaucamiento en el que estoy aprisionado. El regalo amoroso es solemne; arrastrado por la metonimia voraz que regula la vida imaginaria, me transporto por entero en él. A través de ese objeto te doy mi Todo, te toco con mi falo; es por eso que estoy loco de excitación, que recorro las tiendas, que me obstino en encontrar el buen fetiche, el fetiche brillante, logrado, que se adaptará perfectamente a tu deseo.

El regalo es caricia, sensualidad: vas a tocar lo que he tocado, una tercera piel nos une. Regalo a X... una pañoleta y la lleva puesta: X... me regala el hecho de llevarla; y, por otra parte, así es como, ingenuamente, lo concibe y lo dice. A contrario: toda moral de la pureza requiere que el regalo sea desenvuelto por la mano que lo da o que lo recibe: en la ordenación budista los objetos personales, las tres vestiduras, se le ofrecen al bonzo sobre angarillas; el bonzo las acepta tocándolas con un bastón, no con la mano; así, en el futuro, todo lo que sea donado –y de lo que ha de vivir- será dispuesto sobre una tabla, en el suelo o sobre un abanico.

2 comentarios:

Karen dijo...

... o será dispuesto sobre un gesto,
o un silencio, o un aroma que no devuelve más que la memoria de lo que vendrá.

El Heraldo con Vincha dijo...

Muy bueno Guille!

Seguís teniendo el mismo mail?
Porque te acabo de mandar uno pero me da un mensaje de error, como que me lo rebota.

Espero que andes bien!
te paso mi blog de noticias ficticias, etc.
www.elheraldoconvincha.blogspot.com

El Ponja