17 mar. 2008

a Maria (de) con los ángeles.

Carezco de la sensibilidad y la comprensión de Issa y de su "sin embargo".

No así de esa misma experiencia: la de la muerte de un ser querido.

Sé que el mundo es un mundo de rocío. Pero...
Eso me sale; entre mi enojo, mi dolor, mi impotencia y toda la larga lista de mis egoístas que pueda armar.

Sabiendo de antemano que ese pero es el que más me duele, trato de convertirlo en un sin embargo... cuando dejo de lado mi egoísmo y me acerco a la mejor imagen que guardo de María.

Ella también era parte de ese rocío, pero...

Solo trato de dolerme menos, esperanzado en que ahí donde la sembraron pronto florecerá, otra, distinta, semilla de algo mejor.

Es el segundo "sin embargo" el que más duele, el que no alcanzo a comprender, a incorporar, y menos con María. Pero...

Issa lo dice mucho mejor de lo que mi dolor me deja:

El mundo es un mundo de rocío,
sin embargo
sin embargo...

Donde estés. A tu y mi memoria.

1 comentario:

Adrianófanes dijo...

Guillermo...Nuestras vidas se han vuelto a encontrar. Y el ingresar a tu espacio me encuentro con estas palabras acerca de nuestra querida María...Pienso en ella, en todo lo que nos dejó, mientras comparto tus palabras y trato de apropiarme de esa distinción entre el "pero" y el "sin embargo"...Quizás esa sutil diferencia tenga que ver con la idea de que ella siempre se encargaba de resaltarme ante algún tipo de adversidad: "no hay mal que por bien no venga...". Quizás el "sin embargo" sea decir que ante todo lo malo, lo triste y lo desgraciado de ese segundo inexplicable que nos llena a todos de impotencia, haya algo más que nos deje un mensaje profundo para el resto de nuestra vida. Lo voy sintiendo así...Nunca he sido una persona fuerte emocionalmente (lo sabrás...) pero creéme que a partir de este suceso siento una fe muy grande, algo que nunca me ha pasado...Porque la siento cerca, siempre la sentí cerca y ella me ha dicho que también a mí a pesar de la distancia. Conservo un montón de ideas de su parte, de maneras de ver la vida...Y pienso esa conexión que ella veía entre nosotros, que tenía que ver con estar situados en la misma vereda de la vida, hoy sigue existiendo. Porque entiendo que aquélla era una conexión intelectual-emocional...Entonces, en virtud de mis creencias, considero que esa conexión aun sigue estando; y eso me da fuerzas, y no siento que sea un autoconvencimiento a modo de consuelo. No, no, de ninguna manera. Verdaderamente puedo sentirlo...Y es lo que me hace estar de pie. Guillermo...Un abrazo sin distancia. Hasta cualquier momento...